Instagram -->

lunes, 27 de diciembre de 2010

NOSTALGIA DE FIN DE AÑO

Estos dìas me siento un tanto nostàlgica, quizà sea porque el año està por terminar y aunque no tengo la costumbre de hacer un balance de lo que fue mi año, pienso que podrìa ser una de los motivos que me tienen por estos dias un poco tristona. Soy un ser nostàlgico por naturaleza aunque no lo parezca, no es que dismule mi tristeza, es simplemente que tambièn soy una persona alegre, y puede que en muchas oportunidades mi alegrìa le gane a mi tristeza y eso creo que es bueno. Pero volviendo a mis sentimientos de estos ùltimos dìas del año, creo que por primera vez quizà inconcientemente estoy haciendo un balance de mi año aunque nunca haya hecho uno antes, ¿serà porque este año es diferente a todos los anteriores?. Este año mi Ana Lucia se ha posesionado totalmente de mi vida, la ha hecho suya, y ella con la sutileza inconciente que la caracteriza  ha sacado de mi lo bueno que tenìa dentro, me ha vuelto mas paciente, mas observadora, mas cuidadosa, mas cariñosa, y aunque sienta que ella es lo mejor que me ha pasado en la vida,  tengo a ratos la sensaciòn de que le hubiera podido  dar màs tiempo del que le di , mas sonrisas, mas besos, mas abrazos, mas tardes juntas. Siento que no es suficiente el tiempo que pasò con ella, que son pocos los besos que le doy, y aunque ella me tiene totalmente sometida a sus infantiles caprichosos siempre tengo la sensaciòn de que todo lo que hago no es suficiente, y puede que esta sensaciòn de insatisfacciòn sea la que me està entristeciendo.
Ella,  tiene la virtud de hacerme sentir al mismo tiempo la mejor madre del mundo y la peor de todas, ella  todavia no ha aprendido a decir màs de tres palabras, sin embargo, me lo dice todo con su sola maravillosa presencia en mi vida, ella que sin querer queriendo  reta a mi paciencia con una que otra pataleta, y consigue ponerme nerviosa cada vez que llora sin motivo aparente, ella que ha cambiado radicalmente mi rutina, mis dias sin preocupaciones ni responsabilidades. Tan radical ha sido el cambio que a veces extraño aquellos dìas en los que podìa dormir hasta la hora que me apeteciera o quedarme toda la tarde en la cama viendo tele, pero cuando ella  me abraza escondiendo su carita en mi pecho quisiera que ese momentito no terminara nunca y no cambiarìa jamàs mi vida despreocupada de antes por esta que estoy viviendo ahora, aunque a veces injustificadamente la echè un poco de menos. Y a pesar de que ella me pone a prueba todos los dìas sin ninguna compasiòn, porque asi es ella, porque supongo que asi son todos los bebes con sus madres,  la amo con locura, pero con una locura cuerda, porque creo que nunca antes me he sentido mas cuerda que ahora aunque mi vida se torne por momentos caòtica. Y sì estoy ultimamente nostàlgica, soy un ser humano imperfecto y creo que  he hecho los mèritos suficientes durante todo el año para sentirme asi, porque siendo la maternidad la experiencia màs maravillosa que me ha tocado vivir, esta me lleva irremediablemente a un sin fin de reflexiones, donde es inevitable que la frustraciòn asomè sonriendo sarcasticamente desde algùn rincòn de la casa.



miércoles, 1 de diciembre de 2010

ELLA HA EMPEZADO A CAMINAR

Cuando la vi dando sus primeros  pasitos de la mano de su nana no lo podìa creer, parecìa un porfiado que se tambaleaba tìmidamente frente a mis ojos, se le veìa simplemente graciosa. Hacìa tan solo unas cuantas horas que habìa intentado llevarla de la mano sin resultado alguno, pues ella se negaba a dar un solo paso, preferìa sentarse sobre el piso para jugar con sus pelotas, bloques lògicos o cualquier otra cosa que estuviera a su alcance. Y alli estaba ella, caminando de la mano de Mechita, con  pasitos apurados, torpes, como si volara, miràndolo todo desde nuevos àngulos con esa carita de niña traviesa, y pensar que hace algunos meses que ahora me parecen lejanos ella solo dependìa de mis brazos para trasladarse de un lugar a otro. Y ahora es como si de pronto mi pequeña ya no lo fuera tanto, ya puede trasladarse por si misma, puede llegar a donde quiere llegar aunque yo no quiera que llegue, aunque yo no quiera que  se valga por si misma para tenerla siempre bajo mis alas, bastante egoista de mi parte, lo sè, lo acepto, hago un mea culpa pero no puedo evitarlo, quiero que se quede chiquitita como hace algunos meses cuando todo su mundo era solamente yo,  cuando solo le bastaba mi teta para estar satisfecha.
Ella ha dado sus primeros pasitos, ya nada ni nadie la detendrà, ahora se siente libre, ahora ya se me escapa de las manos por mas intentos que haga para retenerla a mi lado.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

SE ME SIGUEN ESCAPANDO LAS COSAS

Desde que lo vi supe que serìa el padre de mi hija, aunque no me gustaba y me parecìa demasiado conversador para mi gusto, sin embargo, parecìa un tipo simpàtico, por lo menos es sincero me decìa mientras trataba de convencerme de que el hombre ideal no existe, es màs, que el ideal en todo sentido es solo una ilusión, y que me pasarìa el resto de mis dìas esperando a alguien que solo existìa en mi imaginaciòn Entonces por que no darle la oportunidad a un hombre que aunque no fuera "mi tipo" y no me gustara  podrìa resultar ser un buen compañero. Ambos estàbamos solos, no tenìamos nada que perder, ni siquiera el tiempo, ademàs ya me  estaba acostumbrando a escuchar sus historias divertidas al punto de que cuando no nos encontràbamos en el gym  por esos azares de la casualidad que ya no eran casuales  lo echaba de menos. Nunca antes habìa echado de menos a alguien que acaba de conocer, no recuerdo haber extrañado a alguna persona, no soy de extrañar, soy màs bien solitaria aunque todos los que me conocen opinen lo contrario. Pero habìa algo en ese hombre que  rompìa todos mis esquemas pre establecidos desde que era una niña, desde que le gritaba a la cara a mis padres que yo no me casarìa nunca, y mucho menos que  me embarazarìa para darle gusto a la sociedad que durante aquellos años de adolescencia me apestaba. Sin embargo me casè y me quedè embarazada del hombre que no era "mi tipo", pero que amo con locura por otros motivos que distan mucho de mis ideas pre concebidas, felizmente. Y ahora estoy aqui en el medio de mi hija y de mi hombre, convencida de que por màs que yo me resista siempre hay algo que no puedo controlar, algo que se me escapa de las manos para que puedan fluir los sentimientos dentro de mì.

martes, 23 de noviembre de 2010

ALGO SE ME ESCAPA DE LAS MANOS

Ella me mira desafiante, no llega al metro de estatura y ya me mira como diciéndome la que manda aqui soy yo. Desde que fue concebida y yo era una mujer relativamente cuerda que brincaba como desquiciada en las clases de aerobicos en el gimnasio, ella ya me tenìa totalmente sometida a sus caprichos y  a los de la naturaleza que se habìa convertido en su aliada, y entre las dos me mandaron unos cuantos meses a la clìnica para ver si algùn doctor conseguìa que dejara de vomitar. Desde que era un punto apenas perceptible en mi utero casi menopaùsico me hizo saber que lidiar con ella no serìa de ninguna manera fàcil. Y mientras ella se hacìa cada dìa màs grande dentro de mì, yo me volvìa cada dìa màs fràgil, mientras ella se fortalecìa yo me debilitaba, pero ella no se rendìa a pesar de que yo estaba a punto de tirar la toalla. Era tan solo  del tamaño de un manì, al que solo escuchaba de vez en cuando a travès de una màquina, cuando me internaron por tercera vez en la clìnica por tiempo indeterminado, era ya imposible que me quedara en casa, la situaciòn se me escapaba de las manos, ya no podìa manejar mi vida, ella lo hacìa por mì y aunque yo me rebelaba contra esa situaciòn, no habìa mucho que pudiera hacer, mi suerte estaba en las manos no solo de mi doctora sino de unos cuantos mèdicos màs. Ella, desde que media apenas diez milimetros  se hizo sentir, congregaba a toda clase de doctores, desde ginecòlogos hasta mèdicos internistas pasando por los gastroenteròlogos  mientras yo no querìa ver a ninguno de ellos y que ninguno de ellos me viera. Pero me veìan a diario no solo  los doctores sino tambièn  las enfermeras.  Era su forma de hacerse notar de gritarle a los cuatro vientos aqui estoy aunque sea del tamaño de un manì. Pero ese mani fue creciendo hasta convertirse en una hermosa bebe de casi tres kilos que vio la luz el dìa de la primavera, y yo no vi nada a consecuencia de mi hemoglobina en seis.  Asi quedè despuès de la cesarea, no podìa ser de otra manera, hasta el ùltimo momento me la puso difìcil, y yo, totalmente destruida ya no tenìa   fuerzas ni para lamentarme, sin embargo era feliz. Despuès de nueve meses mi Ana Lucia ya me habìa convencido de que ella serìa eternamente la dueña de mi vida.