Y parece que fue ayer cuando eras un punto en mi utero que apenas pude divisar en mi primera ecografía, en realidad, casi ni te vi pero escuché tu corazón latir con fuerza y velocidad, sonreí, y volví a sonreír aliviada cuando la doctora dijo que todo estaba bien. Y desde ese día iluminado de enero mi aventura comenzó, y tú mi pequeño punto te hiciste sentir como nunca imagine pudiera hacerse sentir alguien que ni siquiera llegaba al centimetro de estatura. Asi fueron las cosas, asi se dieron, y sin dudarlo volvería a pasar por lo mismo nuevamente, no cambiaría nada de lo vivido, ni siquiera los malestares que tanto miedo me dieron al principio, y ahora agradezco pues me convirtió en la persona que soy ahora.
Han pasado dos años desde entonces, dos maravillosos años en los que pasaste de ser ese punto casi imperceptible en una pantalla a una niña que brilla con luz propia. Porque asi eres tu, iluminada, no como era yo cuando tenía tu edad, ya mi madre me lo ha contado, y no nos parecemos en nada. Tú eres independiente, valiente, sociable, sabes lo que quieres aunque a veces no lo puedas expresar con palabras, y entonces te frustas y lo demuestras sin temores ni verguenza, pero al mismo tiempo eres dulce y cariñosa, y buscas mi mirada con una sonrisa pícara como si acabaras de hacer una travesura, y escucho a tu voz tan suave llamarme "mamá titi", esa voz que dista tanto de la mía, chillona y sin gracia alguna.
El otro día te escuché contar hasta quince sin equivocarte y no me lo creía, el tiempo pasa tan rápido que me asusta, es casi siempre despiadado, pero asi nomás son las cosas, como tienen que ser y tú tienes que crecer aunque yo me resista y me quiera rebelar contra la naturaleza, y es que es tan lindo cuando te me acercas y me pides con una sonrisa un abrazo y juntas tu naricita con la mía, y si pues , sé que llegará el día en que ya no me lo pedirás más, pero para que pensar en el futuro, es una mala costumbre que todavía no he podido erradicar a pesar de que tu papá siempre me dice, vive le presente y olvidate de mañana.
Si, parece que fue ayer cuando te vi por primera vez en la sala de operaciones, no tenías pelo y ahora tienes hasta para regalar, largo con las puntitas onduladas, me gusta y mucho. Desde que naciste no has dejado de sorprenderme y maravillarme, de comunicarte conmigo, primero con tus gestitos que aprendí a interpretar en la marcha y ahora con palabras que vas aprendiendo día con día, ya hasta articulas frases y pides lo que realmente deseas, ya no interpreto, esa etapa ya pasó y la extraño un poco, ahora ya aprendiste a hablar y no te para nadie.
-->