Instagram -->

martes, 7 de junio de 2011

EN LA VARIEDAD ESTA EL GUSTO

Vivo en un país, como dice un político que me desagrada mucho, donde habitan todas las sangres. Debo admitir que tiene razón aunque el político en mención no me guste nada. Somos personas con características particulares que nos hacen únicos y facilmente diferenciables unos de otros. Será el clima o la comida, pero lo cierto es que creo que  ambas cosas tienen mucha influencia en el actuar y el sentir contidiano de cada uno de nosotros.
Se dice que la Selva siempre anda de fiesta, de baile en baile, y como no va a ser con ese esplendoroso sol que se hace sentir apenas despunta la mañana para alegrarle el día a cualquiera. Sí, en la selva se celebra todo lo que hay que celebrar y si no hay nada que celebrar igual nomás se baila y se come, y se invita a la fiesta  al vecino y al amigo del vecino y al amigo del amigo del vecino, no hay problema, total la comida nunca falta ni sus afrodisiacos tragos que tienen la virtud de invitar cordialmente al amor porque en la selva se ama, y el que no ama mejor que no vaya a la fiesta ni a la Selva. Asi son, amigables, alegres, calientes por el sol o por sus afrodisiacos o por su propia naturaleza o como dice una amiga por ahi por las motos, porque no hay nada más sexy que una chica manejando moto mientras sus cabellos flotan en el aire.
En cambio en la sierra la gente anda tapadita, las mujeres desconfían de los extraños, tienen la mirada calmada, como triste, son más bien tímidas, pero no por eso tontas, será el frío que por las noches se mete hasta en los huesos y les quita las ganas de sonreir, y las hace parecer tristes cuando en realidad me imagino  no lo serán tanto. Son creativas, unas verdaderas artistas, autodidactas, cuyo talento les viene de antaño y lo transmiten de generación en generación. Asi son, felices aunque por fuera parezcan tristes, es que asi son las artistas, melancólicas por naturaleza.
Y ahora me toca a mí, y la verdad es que no me reconozco ni en una ni en otra, ni chicha ni limonada, no soy ni feliz ni triste, termino medio nomás, como lo somos la mayoría de capitalinas que vamos por la vida corriendo, nunca tenemos  tiempo para nada, y menos aún para pensar en el otro, suficiente tenemos con nosotras mismas y nuestros problemas, será también por el clima que no termina de definirse, que no es ni frío ni caluroso, o por la comida que por lo general es al paso, o por el bullicio de la ciudad que está cada día más caótica si no me creen  pregúntenle a Susana Villarán.
Somos diferentes y es maravillosos y divertido, en la diversidad está el gusto, pero mientras no lo entendamos de esa forma, seguiremos siendo tres países en uno, y la idea es que seamos un solo país con tres regiones diferentes que se entienden y se quieren.