Prometo cuidarte mientras viva, amarte hasta después de mi muerte, vivir mientras Dios me lo permita para cuidarte y amarte. Prometo no juzgarte aunque caiga en la tentación de hacerlo, darte todos los días el beso de las buenas noches, decirte cuanto te quiero aunque te caiga pesada de tanto decírtelo. Prometo dejarte ser como quieras ser y respetar tus decisiones aunque discrepe con ellas y me cueste aceptarlas. Dejaré que te equivoques aunque tus errores me duelan más a mí que a ti porque sé que así aprenderás y estarás preparada para cuando yo no esté más a tu lado. Prometo no interferir en tus planes aunque me parezcan descabellados, todo lo contrario, te apoyaré y hasta te incentivaré para que los lleves a cabo. Te enseñaré a no juzgar a las personas, a amarlas, a dar las gracias, a pedir por favor, a ser agradecida con la vida, a valorar lo que tienes, a rezar antes de acostarte, a sonreir, a reir a carcajadas, a creer en ti misma y en tus capacidades, a no rendirte nunca, a no traicionar a tus principios porque sería como traicionarte a ti misma, a luchar por tus ideales aunque nadie mas a parte de ti crea en ellos. Prometo hacerte upa cada vez que me lo pidas porque sé que pronto ya no me lo pedirás más, comer gomitas juntas mientras vemos la casa de Mickey en la tele, cantar la gallina turuleca cuando te den ganas de hacerlo y yo muera de sueño, contarte todos los cuentos del mundo, abrazarte y besarte. Y por último prometo dejarte ir sin ponerme a llorar, por lo menos no en tu presencia, a solas seguramente lloraré como una loca, lo prometo hoy porque si lo pienso un poco más seguramente me arrepentiré de habértelo prometido.
-->