Ana Lu, todos los juegos y los cuentos, la dulzura indescriptible de tu carita de ángel, esas ganas locas de descubrir lo que crees oculto en mi bolsillo y en el tuyo, no desistes, buscas y buscas, y yo te observo desde mi ventana pensando en lo maravillosa que es tu curiosidad. Eres así, curiosa y juguetona, y yo a tu lado me hago también chiquita, me reinventas mientras yo me invento juegos nuevos, son esos pequeños momentos los que me dicen que nada ni nadie nos podría separar porque las dos formamos un equipo indestructible, y segura estoy que en nuestras vidas habrán cielos nuevos, muchas sonrisas y quizá alguna que otra lágrima que aunque quisiera no podré evitar.
Ya no estoy sola, eres mi alegría, mi pequeña torbellino vestida de esperanza. No me he vuelto a sentir triste desde que naciste, y hasta he olvidado las veces que me han lastimado porque tu curaste mis heridas con una simple sonrisa o con tus grititos de alegría, esos que sueles hacer mientras juegas, es tu manera de darme amor, de decirme te amo mamá pero no lo puedo expresar con palabras. Y yo, me vuelvo de nuevo pequeña, pero no llego a tu altura, que va, ya no tengo tu inocencia ni tus ganas de soñar, se las llevaron los años por mas que me haga chiquita de vez en cuando, pero tú no te rindes y me dices con tu mirada que es posible seguir soñando aunque ya no tenga tu inocencia . Sabes, cuando te veo revoloteando por la casa como si el mundo solo fueran tus muñecas y tus juguetes, quisiera detener el tiempo como quien pulsa una tecla para congelar una imagen, pero no puedo hacerlo porque aunque yo no quiera tienes que crecer y hacerte fuerte pero no como mamá, yo era muy débil a tu edad y tu amenazas con ser mucho más valiente e independiente que yo, y me gusta la idea, lo que no me gusta es que para eso tengas que crecer, pero es la ley de la vida, y quisiera infringirla sin pagar una multa o ir a la cárcel por mamá rebelde. Y te miro mientras pienso en como detener el tiempo y tú te ríes como si adivinaras mis pensamientos, y me gusta tu risa limpia, transparente como el agua que tomas en tu toma todo, el que te gusta tanto y no le prestas a nadie. Así eres mi pequeña Ana Lu, la reina de mi vida.
Ya no estoy sola, eres mi alegría, mi pequeña torbellino vestida de esperanza. No me he vuelto a sentir triste desde que naciste, y hasta he olvidado las veces que me han lastimado porque tu curaste mis heridas con una simple sonrisa o con tus grititos de alegría, esos que sueles hacer mientras juegas, es tu manera de darme amor, de decirme te amo mamá pero no lo puedo expresar con palabras. Y yo, me vuelvo de nuevo pequeña, pero no llego a tu altura, que va, ya no tengo tu inocencia ni tus ganas de soñar, se las llevaron los años por mas que me haga chiquita de vez en cuando, pero tú no te rindes y me dices con tu mirada que es posible seguir soñando aunque ya no tenga tu inocencia . Sabes, cuando te veo revoloteando por la casa como si el mundo solo fueran tus muñecas y tus juguetes, quisiera detener el tiempo como quien pulsa una tecla para congelar una imagen, pero no puedo hacerlo porque aunque yo no quiera tienes que crecer y hacerte fuerte pero no como mamá, yo era muy débil a tu edad y tu amenazas con ser mucho más valiente e independiente que yo, y me gusta la idea, lo que no me gusta es que para eso tengas que crecer, pero es la ley de la vida, y quisiera infringirla sin pagar una multa o ir a la cárcel por mamá rebelde. Y te miro mientras pienso en como detener el tiempo y tú te ríes como si adivinaras mis pensamientos, y me gusta tu risa limpia, transparente como el agua que tomas en tu toma todo, el que te gusta tanto y no le prestas a nadie. Así eres mi pequeña Ana Lu, la reina de mi vida.
-->
No hay comentarios:
Publicar un comentario